jueves, 17 de noviembre de 2011

Verbos sin sentido... sin forma.


Sintiendo,
Sintiendo,
No con el corazón,
Con el miedo.

Pensando,
Pensando,
No con la razón,
Con la duda.

Viviendo,
Viviendo,
No con la vida,
Con la soledad.

jueves, 27 de octubre de 2011

Determinación.

Para que ya no me recuerdes he decidido dejar de escribir,
Ya quemé los poemas y tiré los libros que me regalaste.
He cambiado de trabajo y ahora salgo a caminar sin rumbo.

Para que ya no me recuerdes dejé de oír la música que tanto te gustaba
Y tampoco tomo café los domingos por la tarde.
Ya no voy al parque, ni fumo como antes en las noches frías.

Para que ya no me recuerdes me he prohibido soñarte
Y tampoco uso mi perfume favorito.
Ya no leo el periódico y he dejado de creer en el horóscopo.

Para que ya no me recuerdes he empezado a quemar la memoria
Para que ya no me recuerdes he decidido borrarte de mi historia,
Para que ya no me recuerdes… 

jueves, 20 de octubre de 2011

11 pm

Esta es la ciudad de la lluvia,
Incapaz de ver brillar lo hermoso
Lo plenamente vivo,
Mi más firme recuerdo.

Esta es la ciudad de la nada,
Donde las luces de las esquinas prostituyen esperanzas
A quien lo ha perdido todo.

Esta es la ciudad de la esperanza,
Cada despertar es un momento incierto
Entre los anhelos y mis ganas

Esta es la ciudad del recuerdo,
Donde cada calle me habla de tu ausencia
Y de cuan difícil se hace seguir viviendo.

Esta es la ciudad del silencio,
Las palabras no dicen nada.
Y estoy aquí escribiendo de nuevo
Para que no sepas que sigo esperando tu regreso.

Agonía.

Si tan sólo pudiera entenderlo,
Si tan sólo pudiera borrar este pensamiento recurrente que lleva tu nombre,
No me importaría pasar un trapo húmedo sobre mis errores,
para dejar de pensarte.

Si tan sólo la lluvia helase la memoria,
Si tan sólo los pasos borraran los caminos,
Entonces los besos tacharían la división injusta entre tu ausencia
Y mi recuerdo… Me tocó la peor parte.

Si tan sólo el tiempo reclamara la libertad
Si tan sólo el miedo encontrara su cura,
Nada sería lo mismo
Y yo te habría olvidado
Como olvidé el otoño en el que cayó la última hoja
Del árbol de mi esperanza…

(Ya no espero que vuelvas)

San Salvador 18 de octubre de 2011
12:30am

martes, 7 de junio de 2011

Ecos

Es sólo la noche y su canción de cuna,
El silencio…
El eco imperdible de lo ciertamente desconocido
Y tu recuerdo.

Vos, yo… nada
La nada te trae a mi
Y yo no estoy en vos.

Entonces me pregunto…
¿Te dirá el viento lo que siento?
¿Te contarán los amaneceres mis secretos?
¿dónde estas?

Sin vos me pierdo.

07/Junio/2011
09:49 pm

lunes, 6 de junio de 2011

Palabras...

Esta es una de esas noches en las que el café se vuelve un excelente compañero. Aún quedan vestigios de la lluvia que ha acariciado la ciudad durante toda la noche y quizás un cigarro serviría para esparcir todas las dudas que atraviesan por mi mente.

Iniciamos el sexto mes del año 11. Muchas historias se han escrito ya, otras continúan escribiéndose y muchísimas otras más empezarán a escribirse en cierto punto, a su debido momento. Ahora pregunto por la mía, qué pasa con mi historia? Ya se habrá escrito? Se estará escribiendo en estos momentos? O empezará a escribirse pronto? Sólo sé que hay momentos en los que me encantaría cerrar el libro, a pesar de no haber leído ni siquiera su prólogo.

Conservo en mi mente tantos recuerdos, tantas imágenes de momentos que, de una forma u otra, alimentaron mi pasión; sin embargo, ahora las palabras se pasean inevitablemente por las calles de mi sentir, sin tener mayor reacción que las ganas de salir y a la vez quedarse ahí, ahogadas, con la plena intención de romper las barreras, con la plena intención de volverse más que palabras, esencia!

Me encantaría regresar, no sé a dónde, no sé a qué… sólo se que este es un día de esos donde la luz del sol no es suficiente para acomodar las canciones en sus respectivos espacios. Estoy aburrida, y me pronuncio. Me pronuncio contra el sentir inquieto de una burda compañía, me pronuncio contra el inútil pensamiento de pensar en lo que no tiene remedio. Me pronuncio en contra de mis propios recuerdos y más, contra vos… sí, contra vos, porque no dejo de imaginarte mientras un café nos espera a la vuelta de esta melancolía.

domingo, 20 de marzo de 2011

Un viaje a mundos extraordinarios…

Siempre he sido del tipo de persona que se interesa por el conocimiento en general. De hecho, trato de aprender de todo lo que me rodea, e incluso, de todo lo que me acontece porque pienso que no hay mejor manera de aprender que experimentando por nosotros mismos.

Por esta razón, considero que darnos la oportunidad de sumergirnos en nuevos mundos, nuevas experiencias, nuevos espacios y lugares es de la única manera que acertaremos a encontrar nuestro propio yo. Ahí podremos entender nuestro centro y fin porque estaremos más en contacto con lo que verdaderamente nos apasiona, nos hace vivir y reflexionar en tanto que somos seres propensos a perdernos en la ficción en la que muchas veces vivimos. Y es que cuando se trata de vivir, es bueno sentarse de vez en cuanto a hacer un análisis de lo que contribuye a nuestra formación integral y más allá de esto, a cerca de lo que producimos y ofrecemos como respuesta en nuestro entorno.

Desde mi muy humilde perspectiva, y a pesar de mi poca experiencia en el mundo de las artes, puedo asegurar que, como muchos, he encontrado mi propio yo en mis escritos. La poesía ha formado parte sustancial y fundamental en mi vida, ya que mediante ella he vivido de manera tempestiva las mil y una emociones a las que los seres humanos estamos, por naturaleza, vinculados.

Además de las letras, una forma de expresarme es a través de una buena fotografía artística, muchas veces con contenido social, o simplemente una imagen que trasciende el momento captado para convertirse en una fuente de motivos para reflexionar y comprender lo efímera que la vida puede ser y cuán volátiles somos ante los momentos que compartimos con nuestros seres queridos.

De la misma manera, la pintura, paso a paso, va abriendo mis sentidos al surrealismo y aunque de pintora no tengo nada más que las ganas de descubrir este universo, he perdido los ojos contemplando una hermoso cuadro, tratando de buscar entre los lienzos de Dalí la ternura de un pincel que se blandea entre los dedos de un artista que sueña con trascender.

Y en mi afán de concebir un criterio más elevado con respecto de la realidad de mi país y del sombrío sentir humano, he desnudado mis pensamientos ante las figuras de Kein, un artista salvadoreño que expresa sus pensamientos en cada línea que conforman sus “Esculturas Negras”; mediante las cuales pone de manifiesto la lucha constante entre su luz y su oscuridad, sus ángeles y sus demonios, y como él mismo lo describe, donde puede ser un dios y darle rienda suelta a su pasión, a su sentir, obteniendo un resultado simplemente hermoso.

Finalmente, después de exponer las artes visuales, llegamos a la música, nada más reconfortante que una buena canción para acompañar el camino por la vida. “La música es el espacio entre las notas” me dijo alguien una vez, y escuchando una buena pieza, puede existir la comunicación entre las almas, ese momento de comunión donde se puede llorar, gritar, reír o simplemente recordar.

Todas las formas del arte expresadas anteriormente, le añaden un toque único a nuestras vidas, el gusto exquisito por conocer nuevas dimensiones en nuestro proceso de aprendizaje, mismas que nos ayudan a experimentar emociones que muchas veces hasta nosotros mismos desconocemos, obteniendo como resultado sensibilizarnos más ante las diferentes perspectivas de la realidad.

De esta manera, como decía Goethe, “El tiempo es corto, el arte es largo”; sumergirse en el mundo de las artes podría resultar tan fascinante como descubrir el misterio del mismísimo cielo. Por esta razón, propongo darnos un tiempo para conocer este mundo y empaparnos de su perfección, para encontrar razones que trascienden el mismísimo conocimiento porque sólo entonces seremos capaces de distinguir lo estrictamente bello, lo indudablemente mágico: el verdadero sentido de nuestra humanidad.