viernes, 30 de octubre de 2020
Te estuve esperando... y no regresaste.
viernes, 23 de octubre de 2020
XXI
miércoles, 21 de octubre de 2020
Puente Angosto.
lunes, 21 de septiembre de 2020
Hope.
domingo, 23 de agosto de 2020
Que lo sepas.
martes, 7 de abril de 2020
Juegos.
“Ahora sé que perder tus ojos fue perder el camino…”
Vos surgis de la oscuridad
reinando entre las palabras infinitas
traes la calma y el silencio
Naces entre los poemas
aquí, en el centro de mi noche que huele a tu risa
en el sabor del café, tinta de tus sueños
Cierro los ojos para tocarte
concédeme el milagro de volver a vivir
Desde aquí donde las lágrimas resbalan
por una ventana intangible
pronuncio mi sentir a tu favor
y le imploro a los dioses que crearon tus ojos
que pueda volver a encontrarte en un destello de luz
Cuando tus labios ciegos de amor
necesiten descansar después de un largo camino
ojalá que el destino te traiga a mis besos
Y cuando tus pies temblorosos
duden de qué camino seguir
espero que tomes el que te conduce a mis brazos
Yo estoy aquí
y vos sos tan azul
que has roto los versos
y los has pegado en el eco del silencio,
te he cubierto los pasos
con pétalos de rosas
para que la tristeza no duela tanto
Estoy aquí
sin vos
sin tu cielo que me presta alas
sin tu ternura sarcástica
y tu entrega invisible
Estoy aquí
sin el otoño de tus ojos
con la esperanza trémula
de quien enferma de muerte
para quien los días
son números que se amontonan en sus ojeras
Te pierdo
y con vos se va el sentido común…
y el amor que juega
a no tener ganas de vivir
08 de julio de 2016
12:12am
jueves, 26 de marzo de 2020
Always.
El tic tac del reloj te espera impaciente
hace los días eternos
y me aproxima deliberadamente
a tus labios invisibles
¿Lo ves?
Tu mundo no es tan distinto al mío
Mis manos anidan tus sueños
y buscan tu libertad
No tengo nada que ofrecerte
sin embargo vos me das todo:
La luna constante
El otoño eterno
El roce de tus manos
mientas te llevo a los sueños
Porque mis veredas surcan
el horizonte de tu andar
y a tu sombra no existe el frío
ni la soledad
Cierro los ojos
y se aviva tu sonrisa en mi poesía
encendes el fuego
cuando la luz se ha apagado
Volvemos a esta eternidad
tan tuya, tan mía, tan nuestra
tan sin plurales absurdos
tan incomprensible como estar sin querer
llevándonos lejos… lejos
y a la vez tan cerca, tan cerca
que cierro los ojos y estas aquí
tan aquí como nadie
tan aquí como si amarte fuera fácil
tan cerca como las palabras que esperan
las hagas tuyas
como verbos que se conjugan
en todo pretérito
en todo tiempo
sólo para poder ver tus ojos
En mi mundo vos haces que olvide
las heridas del ayer
y basta sólo una sonrisa
para que el mundo gire a tus pies
Quedate a mi lado
y haremos que el sol salga cuantas veces
sea necesario
para que sonrias
Caminaremos persiguiendo el infinito
y cuando nos hayamos cansado
nos sentaremos a tomar café
y un nuevo verso nacerá en tus labios
No respiramos aire distinto
ni hemos perdido los sueños
vos me darás motivos
yo te regalaré anhelos
Nos columpiaremos en la luna
mientras está en cuarto menguante
saltaremos directo a las risas
si un día, por casualidad, decides quedarte
Dime,
¿Cuántas estrellas hay en tu cielo?
Yo quiero dibujar más
y tatuarlas en tu espalda con besos
¿Cuántos suspiros han nacido en tu
pecho?
Yo quiero que me leas un cuento para
poder dormir
y que al despertar esto no sea un sueño
Tu mundo no es distinto al mío
vos llenas la vida de vida
y yo vivo para construir con vos
un no sé qué, en un no sé dónde
pero que durará tanto
como la palabra más usada
en estos seis mil doscientos y tantos días,
o lo que es igual a conquistar el infinito de
tu mano
o si lo preferís
nos durará tanto como dura la palabra
“Siempre”
