lunes, 18 de octubre de 2021

En general.

Un paso más... y al vacío
He cambiado mi café de esta mañana
por dos cigarros
y sigue haciendo frío en el desierto de mi pecho

Estoy harta de caminar bajo esta lluvia
pero el sol se niega a salir

He leído un par de poemas
mientras veo las dunas de tu ausencia 
dibujadas en mis manos

¿Morir, dormir? Se preguntaba Shakespeare
¿Fumar?
¿Sonreír?
¿Respirar?
¿Vivir?
Fumar hasta morir 
o hasta besar tu silueta 
que se forma entre tanto humo

Nos desvanecimos
(En plural)
Te fuiste
(En singular)
Aún me duele
(En general)

Cierro los ojos
sigo viéndote
sigo escuchando los «te amo» 
que al final no tenían eco
y en mi playlist suenan las canciones 
que grabaste un día
después de decirme que sólo me gustaba la música como para un funeral
¿Quién iba a imaginar que un día el funeral sería mío y que iba a ser precisamente tu mano la que acabara con el sentido de los atardeceres?

He vuelto a fumar
y le encendí otro cigarro a tu recuerdo

Y entiendo... 
Ahora entiendo el frío 
al lado izquierdo de tu cama 
en una noche de noviembre

Entiendo los poemas que pediste 
y nunca pudiste leer
Entiendo la ausencia de un regalo 
bajo el arbolito de Navidad
Entiendo lo oscuro de tus estrellas en año nuevo
Pero no entiendo por qué 2922 días 
ahora se resumen en otros labios
y en las miles de veces 
que he pronunciado tu nombre 
junto a un por qué

He vuelto a fumar
para agarrar valor
y podercontarle un cuento 
al rostro que veo en el espejo...

sábado, 4 de septiembre de 2021

Cuenta Regresiva.

Mis ojeras ya no aguantan los ronquidos de mi papá
el grito de la vendedora de tamales
los ladridos de los perros del pasaje
y lo fuerte que habla el vecino nuevo, quien seguramente está sordo

Mis ojeras ya no aguantan el paso de los días
ni de las noches
descansar parece una utopía
en medio del caos que se forma en los pliegues de mi cubrecama

¿Qué se hace cuando a las dos de la mañana con veintiún minutos no se puede dormir?

Las ovejas que solía contar
emigraron en busca de una vida mejor
porque me quedé desempleada
desde que ya no amo lo que hago 

¿Qué hago si los abrazos de mi abuela no están para curarme los dolores del alma?

Mis ojeras ya no aguantan la necesidad
de mantenerme despierta
hasta el café sabe a mentiras
y para colmo un bonito error, me lastimó

Mis ojeras ya no aguantan tanto ruido,
pero en aproximadamente cuatro horas
debo estar lista para trabajar...

Y saldré de mi cama, sin ganas de seguir viva
pero tomaré una ducha para no verme tan hecha mierda,
me tomaré un café para apenas tener energía
y poder fingir una sonrisa para cumplir con mis respectivas obligaciones
las que, por cierto, no están obligadas
a matarme el hambre a tiempo, 
pero al menos hay trabajo,
gracias a Dios hay trabajo...

A mis ojeras le da igual ya no tener amigos
ni saldo en el teléfono
ni paquete de Internet
ni cuenta de tiktok
ni fotos para postear en Instagram
ni poemas ridículos para publicar en Facebook 

Mis ojeras son un puente
y yo, el espacio vacío por el que nadie pasa, 
los treinta y cuatro silencios a los que se sujetan mis canas
y esta cuenta regresiva que nunca se acaba...

martes, 13 de julio de 2021

Coincidencia

No necesité invocar a Tlaloc
para que mayo trajera tu sonrisa
y junto a vos, 
la coincidencia más bonita 
de las hojas del calendario

Llegaste
despertaste las ganas de encontrar el camino a Marte
y el atajo imaginario a abrazarte a través de la lluvia

Me mostraste tu cielo
y como acto de magia, 
los lunes tuvieron sentido

Llegaste
sin imaginarlo
traías los colores del inicio de semana
y la capacidad de nublarme los pensamientos
con una pregunta

Tu voz es ese pequeño milagro
entre estas letras
y lo incierto de un junio que se acaba
mientras te acerca

No necesitaba explicaciones científicas
ni entenderlo todo
hasta que apareciste
y le quitaste a mis días la reproducción automática

Y gracias a vos 
hoy creo en la noche, que no es solo oscuridad
en las palabras y su poder de curarlo todo
en el GPS y la posibilidad de estar cerca
aún en la distancia

Por vos,
hoy veo el rostro amable del mundo
y escucho una voz 
que me arrulla y me calma

No te vayas
No te lleves la inexplicable sensación de no tener argumentos en tu contra
No te lleves la eterna competencia de la dulzura en tu mirada

Por favor, quedate
y seguí pronunciando mi nombre
(El que nadie sabe)
vamos por un café y un cheesecake
mientras inventamos palabras nuevas

Seguí explicándome los procesos desconocidos
y las razones por las cuales
estoy escribiendo este poema
voceándote
y las infinitas veces que sonrío frente a la pantalla de mi móvil
al encontrarte siendo vos
tan única
tan incrédula de la grandeza en tus manos

No necesité invocar a Tlaloc
ni usar una piedra bruja como amuleto
y, sin embargo, llegaste…
Inesperada.
A tiempo.
Irrepetible.

lunes, 24 de mayo de 2021

PROLONGACIÓN

Te busqué en ese mar
de rostros,
ajenos todos
(Incluyendo el propio) 

Intenté encontrarte en el premio de consuelo de la vida
porque mi corazón aún no entiende
que te arrullé en mis brazos
y te cargué 
hasta el umbral de la muerte.

Te busqué
Te busco
Nos busco
Así en plural

Aunque las heladas manos del tiempo
intenten convencerme que vivir es un verbo intransitivo en singular
¡No lo era a tu lado!

Te busqué entre las miradas cansadas
de quienes buscaban alivio
después de un suspiro

Y veía sonrisas y cabelleras blancas pasando a mi alrededor
yo las ignoraba
yo las ignoraba
cerraba los ojos e intentaba ignorarlas
pero en mi garganta se formaba un nudo
cada vez más insostenible
cada vez más imposible de desatar

Y tenía palabras de amor
que no pude decirte
Y tenía muchos besos
que anhelaban posar en tu frente
Y tenía un café pequeño
que era capaz de ahogar mis miedos
Y tenía el eco de un te amo
que ya no me escucharás decir

Inventé un cuento en mi cabeza
y mi cuento no tenía sentido
mi cuento se parecía demasiado a la vida sin vos
mi cuento jamás contado
mi batalla jamás ganada
pero te juro que yo te buscaba

Te busqué en cada esquina
abrí mis manos
y te busqué vena por vena
observé huella por huella

Y no entendí que hacía prolongando mi vida
si nada tiene sentido
desde que febrero apagó la luz de tus ojos